miércoles, noviembre 02, 2011

Dia de Muertos - Day of the Death



Día de Muertos en México,
A Través de los Ojos del Alma- Michoacán-
por Eduardo Merlo Juárez (Arquéologo mexicano)

“Según la creencia de la civilización mexicana antigua, cuando el individuo muere su espíritu continúa viviendo en Mictlán, lugar de residencia de las almas que han dejado la vida terrenal. Dioses benevolentes crearon este recinto ideal que nada tiene de tenebroso y es más bien tranquilo y agradable, donde las almas reposan plácidamente hasta el día, designado por la costumbre, en que retornan a sus antiguos hogares para visitar a sus parientes. Aunque durante esa visita no se ven entre sí, mutuamente ellos se sienten.

El calendario ritual señala dos ocasiones para la llegada de los muertos. Cada una de ellas es una fiesta de alegría y evocación. Llanto o dolor no existen, pues no es motivo de tristeza la visita cordial de los difuntos. La exagerada hospitalidad de los mexicanos es proverbial. Ésta se manifiesta a la menor provocación, aún más si los visitantes son sus parientes ya fallecidos. Hay que
deleitarlos y dejarlos satisfechos con todo aquello que es de su mayor agrado y asombro: la comida.

Desde remotas épocas hasta la actualidad, el “banquete mortuorio”, resplandece en todas las moradas nacionales, desde los humildes jacales o casas rústicas, hasta los palacios y mansiones.

La comida ritual se efectúa en un ambiente regiamente aderezado en el que vivos y muertos se hacen compañía.

Cada pueblo y región ofrece variados diseños e ideas para este evento, pero todos con la misma finalidad: recibir y alimentar a los invitados, y convivir (o tal vez “conmorir”), con ellos”.





Fuente: http://www.diademuertos.com/Tradicion.html

jueves, octubre 27, 2011

Los 7 cinismos de Salinas

En su nuevo libro, ¿Qué hacer? —síntesis confesa del anterior, Democracia republicana—, el ex presidente Carlos Salinas de Gortari vuelve a la carga, arremete contra neoliberales y neopopulistas, recrudece su obsesiva crítica a Ernesto Zedillo y quiere convencernos de que su propuesta puede sacar a México del hoyo en que se encuentra (y al que en buena medida él contribuyó a meter).

1. Critica la forma en que han combatido la pobreza los gobiernos de Zedillo para acá y las alternativas de mandatos locales como el de López Obrador en el DF y recomienda ¡“alejarse de los métodos asistencialistas, las dádivas neoliberales y el clientelismo neopopulista”! Lo dice el creador del programa Solidaridad, síntesis acabada de estos tres conceptos que hoy repudia.

2. Al hablar de los adversarios de la propuesta que hará mejor a México, los identifica como: “los neoliberales, los neopopulistas, los intelectuales que sostienen la propaganda de ambos bandos y las presiones que desde el exterior se ejercen sobre los energéticos mexicanos”.  Lo dice el hombre en cuyo gobierno comenzó el desmantelamiento sistemático de la industria petroquímica que condenó a Pemex a vivir de la mera venta de crudo, el mandatario que no movió un dedo para reformar el esquema recaudatorio del país para quitarle a la paraestatal la enorme carga fiscal que la pone en desventaja irremontable frente a ese exterior que ejerce presiones.

3. Como apertura de su libro, sentencia que “dos agravios recorren México. La soberanía se ha debilitado. Ése es el primer agravio”. Lo dice el presidente que abrió, de par en par, las fronteras a Estados Unidos y se alió con la Casa Blanca en lo que del norte se fuera necesitando.

4. Y sigue con… “El segundo, que la pobreza se amplía entre la mayoría de los mexicanos”. Lo dice el coautor del “error de diciembre”, el desastre económico de 1994-1995 que desató la crisis que sigue con el récord nacional de producción de pobres.

5. “Mejorar la calidad educativa es ya un asunto de seguridad nacional”. ¿Quién inventó a Elba Esther Gordillo, perdón?

6. Al hablar del modelo político para los tiempos que vivimos, señala que “el viejo esquema del ‘hombre fuerte’ en que la sociedad pone su futuro en manos de un líder providencial no es alternativa, sino tener ciudadanos participativos, conscientes y organizados”. Definición interesante para el último presidente de México con el que se cumplió ese viejo esquema.

7. Sobre el gobierno de Zedillo dice que en el plano de la justicia estuvo marcado por “la fabricación de culpables y la siembra de cadáveres”. No como en el suyo, donde no prevalece duda alguna sobre el pulcro manejo de los casos Colosio, Ruiz Massieu, Posadas, EZLN y La Quina.